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En Perú castigarán abandono de padres ancianos


Se llama Juan. Solo Juan. Él espera casi todos los días en la cuadra cuatro del jirón Camaná que un alma caritativa le arroje unos centavos, mientras intenta sacarle una nota (aunque sea una sola) a su desafinado violín. No tiene otra opción. Si conseguir un trabajo a sus años es complicado, lo es aun más para una persona que como él camina con dificultad y encima es invidente. Por eso tiene que buscarse como pueda su sustento. Un pan que le caiga del cielo.

Es que Juan no corrió la suerte de alguno de los 170 ancianos en abandono que alberga el Hogar Geriátrico San Vicente de Paul, de Barrios Altos. Pero al igual que ellos, de su familia se conoce poco o nada. Lo mismo ocurre en otros hospicios del país. Los suyos, sus hijos, a quienes engendraron y por consiguiente deberían retribuirles con cuidados el haberles dado la vida, los abandonaron sin piedad, a su suerte.

Por eso muchos fueron encontrados en las calles, desvalidos y muy debilitados.

Mal padre, mal hijo

Pero esta situación cambiará muy pronto. Tal vez no por amor, pero sí por temor a ingresar en el Registro de Deudores Alimentarios Morosos (Redam). Es decir que los hijos que formen parte de esa lista por tener en el abandono económico a sus progenitores no podrán ser afectos a ningún crédito bancario en ninguna institución del país.

La congresista Rosario Sasieta, impulsora de la propuesta legislativa que motivó la creación del Redam, precisó que no solo se considera un deudor alimentario a aquel padre que se olvida de sus hijos, sino también a aquel hijo que deja a su padre anciano en situación de abandono. Para ser más exactos esa obligación la estipula el artículo 479 del Código Civil.

Se debe indicar que el Redam –cuya creación se oficializó la semana pasada– estará listo en la quincena de este mes, pues aún resta hacer algunos ajustes en su implementación.

En dicho registro figurarán los datos de aquellos padres o hijos irresponsables, quienes no podrán obtener crédito, a menos que cancelen la deuda pendiente. Es decir, que hayan pasado la manutención a su familiar. Sin embargo, el pedido debe pasar primero por la vía judicial (ver recuadro). Se debe tener presente que este registro funcionará como una especie de central de riesgo financiero, por decisión de la Asociación de Bancos.

La clave

DAÑOS. Para el psiquiatra Freddy Vásquez, del hospital Hideyo-Noguchi, un anciano que es abandonado por los suyos cae rápidamente en depresión, deja de comer, ingresa en un período de melancolía y podría morir de soledad. Y algunas veces, ni siquiera culminan esta fase para autoprovocarse la muerte por esa falta de cariño. Sin embargo, hay casos en que un reducido grupo de ancianos sí logra salir adelante, pero eso depende mucho de la edad que tengan y del carácter que hayan tenido de jóvenes.

Publicado por La República, Lima

Trabajan fabricando arcos de fútbol

Javier Martín jmartin@diariouno.net.ar

SAN RAFAEL– Un proyecto inédito en la provincia se puso en marcha hace pocos días en este departamento. Se trata de una fábrica de arcos de fútbol –su destino serán los distintos barrios– que son elaborados por chicos con vulnerabilidad social.La original idea apunta a contener y desarrollar a los jóvenes que pasaron o actualmente están alojados en hogares de la Dinaadyf debido a algún tipo de conflicto social o judicial.La presentación del proyecto consistió en la entrega a un barrio del primer arco fabricado.

Allí estuvieron haciendo “el aguante” el ministro de Desarrollo Social, Sergio Pinto; el ministro de Gobierno, Sergio Marinelli, y el director de la Dinaadyf, Gabriel Conte.

Precisamente este funcionario destacó la movida de los chicos. “Es muy importante por la implicancia social que tiene. Se trata de la primera fábrica popular de arcos de fútbol, que se llaman Manso Golazo, que es como los pibes le dicen. Sirve para darles herramientas de trabajo a chicos que tuvieron problemas y evitar que otros lo tengan”, dijo Conte.

Los talleres donde se fabricarán arcos, aros de básquetbol, parrillas y otros elementos especiales funcionan en la Villa 25 de Mayo, en las instalaciones donde antes estaba el Patronato y cuyas máquinas llevaban diez años paradas.“Estos chicos –advirtió Conte– estuvieron en situación embromada y la prioridad es enseñarles a trabajar. Son jóvenes que no vieron trabajar ni a sus padres y ni a sus abuelos. Al principio va a costar levantarse temprano y aprender a usar las herramientas porque para ellos la cultura del trabajo es una novedad, pero van a fabricar cosas de utilidad que van a ver concretas en sus propios barrios”.

El primero de varios Según precisaron los funcionarios, el costo para poner en marcha los talleres fue bastante económico, apenas $1.000. Y además servirá como prueba piloto para luego llevar proyectos similares al resto de la provincia.El delegado local de la Dinaadyf, Gustavo Telesca, destacó que “son talleres de capacitación para adolescentes y para padres de chicos en situación de vulnerabilidad. Se trabajará en electricidad, soldadura electrónica y carpintería: son chicos en riesgo, no necesariamente internados”.

Publicado por Diario Uno el 11 de Agosto de 2007

Bajó a la mitad la cantidad de niños institucionalizados

Ana Montes de Oca anamontesdeoca@diariouno.net.ar

Gracias a los diversos programas implementados por la Dinaadyf para que los chicos no deban ser institucionalizados, la cantidad de menores que viven en la ex Colonia 20 de Junio bajó a la mitad y actualmente quedan cerca de 30 chicos.

Así lo confirmó el titular de ese organismo, Gabriel Conte, quien explicó que la incorporación de familias receptoras ayudó a bajar el número de internados.

Si bien todavía son muy pocas las familias que se registraron dentro de esa modalidad de cuidado, el funcionario consideró que es una buena alternativa porque son familias con un gran concepto de solidaridad, de clase media, que se hacen cargo del chico para que no caiga en la internación.

A diferencia de las familias cuidadoras, las receptoras reciben ayuda económica para la manutención del chico pero como apoyo. Las familias cuidadoras reciben más dinero porque, de alguna manera, se les paga para que cuiden al chico.

Recuperar las raícesPor otro lado, las receptoras tienen al menor por un período breve, mientras que a nivel social y judicial se trabaja para lograr la restitución a la familia biológica del pequeño.

Además, una diferencia muy importante es que los hogares receptores se buscan dentro del mismo barrio del chico con problemas en su casa, para que no pierda su lugar ni su grupo de pertenencia.

Ana Rosich, gerenta de Niñez y Adolescencia de la Dinaadyf, precisó que el registro tiene apenas diez familias, pero que en muchos casos los municipios ayudan a conseguir alguna cuando un chico tiene algún problema en la casa.

En cuanto a las familias cuidadoras, la cifra roza las 700, con casi 1.000 chicos albergados.

En cuanto a los que aún quedan, además de la treintena de la Colonia 20 de Junio, el problema se centra en la Casa Cuna.

La cantidad de chiquitos que viven allí es difícil de precisar porque es muy fluctuante, pero es muy problemático derivarlos a otro lugar, ya sea a familias cuidadoras o receptoras porque, o son muy pequeños, o tienen discapacidades muy fuertes y nadie los acepta.

Gabriel Conte puntualizó también que no siempre son chicos que están en condiciones de ser adoptados porque sus padres aún los visitan y tienen contacto con ellos y la Justicia no los da en adopción siempre que exista la posibilidad de mantener el vínculo familiar. Y aclaró: “Tampoco se trata de solucionarles el problema a quienes no pueden tener hijos, sino de solucionarles el problema a los chicos que no tienen familia”.

Publicado por Diario Uno el 11 de Agosto de 2007

Experiencias: Justicia hecha para mujeres

Escrito por Aline Gatto Boueri en Comunidadsegura.org.
La primera penitenciaria femenina de Brasil fue inaugurada en 1942. Desde entonces, pocas acciones se llevaron a cabo para que las instituciones tengan una atención especializada, que obedezca a las especificidades del sexo femenino con relación a la rehabilitación y reintegración de condenadas.
Resultado de una alianza entre la Comisión Municipal de Derechos Humanos (CMDH) de São Paulo, la Secretaría Estadual de Administración Penitenciaria (SAP) del estado de São Paulo y el Ministerio de Justicia, se inauguró hace cinco meses en São Paulo la primera Central de Penas Alternativas orientada exclusivamente al público femenino. Es una experiencia nueva y su gran valor es estimular que el sector judicial aplique penas alternativas", afirma el ex ministro de Justicia y presidente de la CMDH, José Gregori, que garantiza que hasta hoy no hubo reincidencia en el programa.
Atención especializada Las mujeres a las que se les encamina a la atención en la Central pasan por una entrevista para que se conozca su perfil psicosocial y se identifiquen sus habilidades. Así, de acuerdo con el delito cometido y dentro de las posibilidades ofrecidas por el proyecto, se les orienta a las condenadas a la prestación de servicios más adecuada. “Este análisis es muy importante en lo que se refiere al rasgo específico para género en la atención a mujeres”, cree Mauro Bitencourt, director general del Departamento de Reintegración Social de la Administración Penitenciaria del estado de São Paulo.
La Central, que tiene capacidad para ofrecer seguimiento a mil mujeres al mes, ya ha recibido a 368 mujeres desde octubre y, en este momento, atiende a 291 condenadas que cumplen medida alternativa de prestación de servicios comunitarios. “La alianza con el Ministerio de Justicia garantiza recursos para la contratación de una entidad de captación de socios con el objetivo de montar una red especializada en atender a demandas identificadas en la entrevista inicial” cuenta Bitencourt. “Estamos enviando a la consultoría jurídica del sector el pedido de contratación de esa entidad sin finalidad de lucro y especializada en la atención a la mujer", informa. Con ello, la SAP espera ampliar la atención.
Las mujeres a las que se les dirige a la prestación de servicios son las que cometieron delitos de menor gravedad. Según Gregori, los delitos más comunes son fraude, crímenes contra el patrimonio y la participación de alguna etapa de las actividades del narcotráfico, en general como “cargueras”. Por el momento, no hay expectativa de que otros tipos de delito puedan tratarse con medidas alternativas, pero Gregori cree en la funcionalidad de la medida. “Caso haya un cambio en la mentalidad y en la percepción de que las leyes penales deben evaluarse, perfeccionarse y complementarse continuamente, creo que la prestación de servicios se aplicará en más casos", analiza.
Seguimiento de la medida es estímulo al sector Judicial En ese sentido, se hizo un esfuerzo para concienciar a jueces, que son constantemente estimulados a aplicar penas alternativas en el estado de São Paulo. “Hicimos campaña con el sector judicial y enviamos un oficio a todos los jueces de esta central”, cuenta Bitencourt. El envío periódico de planillas e informes sobre el cumplimiento de la pena es determinante para que los jueces se sientan cómodos al sentenciar la prestación de servicios. “Hasta entonces, el seguimiento era empírico, no había como garantizar que la pena se estaba cumpliendo”, explica Gregori.
A pesar de tantos avances, uno de los principales problemas en la atención a mujeres condenadas no está formalmente solucionado. No hay ley que garantice atención diferenciada a embarazadas y lactantes. “Hay buena voluntad de la CMDH con relación a estas mujeres, pero formalmente no hay garantías de tratamiento diferenciado", afirma el ex ministro.
Todavía no hay indicadores formales basados en la atención prestada por la Central, pero la expectativa del presidente de la CMDH es optimista. “La adecuación para ambientes que puedan representar para las mujeres un enriquecimiento de personalidad, un aumento de perspectiva, y si las estadísticas de reincidencias son insignificantes, como espero, el modelo va a representar un cambio importante en el sistema penitenciario”, espera Gregori.

En Mendoza aumentan los casos de maltrato infantil

Ayrton Brian Godoy tenía tres años recién cumplidos. En ese entonces, Yoryi, como todos lo conocían, ya se había lanzado a caminar y a hilar frases enteras. Como todo niño de su edad, los juegos y su familia eran lo más importante en el mundo. Pero el viernes 10 de mayo de 1996, una golpiza le provocó la muerte.
Tres años más tarde, Rosario Belén Amitrano, de un año y medio falleció en el hospital Humberto Notti, producto de una infección generalizada. En 2003, 2005 y 2006, hechos similares conmovieron otra vez a la sociedad. Hoy, la herida volvió a recrudecer: el jueves 17 de mayo de 2007 Micaela Reina, de 12 años, fue encontrada muerta en la pileta de una bodega abandonada en Guaymallén.
En algún punto se unen las historias que duelen y casi no dan lugar a explicaciones. Es que más allá del rumbo que las investigaciones hayan tomado en la Justicia, en todos estos casos extremos, sus propios padres fueron los primeros sospechosos. Así, nuevas preguntas se plantean al analizar las causas del maltrato infantil, una problemática que lejos de disminuir se incrementa en Mendoza. Especialistas en salud mental, sociólogos, trabajadores sociales y pediatras coinciden en que esto no es sólo una sensación. Hablan de una sociedad cada vez más violenta en la que los niños sufren las peores consecuencias en su propia familia; aquella que debería velar por su seguridad, bienestar e integridad física y psicológica, sobre todo durante los primeros años de vida.
Las estadísticas sirven para despejar toda duda en cuanto a la gravedad de los hechos. En 2004, el Programa de Prevención y Atención Integral del Maltrato a la Niñez, Adolescencia y Familia atendió 14.338 casos relacionados con los distintos tipos de maltrato (ver aparte). Un año más tarde esa cantidad trepó a 14.593, incluyendo a los padres que recibieron tratamiento. De ese total, el 25% fueron chicos menores de 4 años, la mayoría (13%) bebés hasta los 12 meses. Según Marta Stagni, jefa de esa dependencia estatal, actualmente se encuentran procesando los datos de 2006. Si bien la profesional destacó que éstos podrían ser similares a los de 2005, aclaró que en los últimos meses “se han visto situaciones cada vez más terribles por el estado en que los chicos llegan a los hospitales”.
En promedio, la línea 102, habilitada por el programa recibe 500 llamadas diarias. De ellas, cerca de 50 corresponden a denuncias realizadas por vecinos, familiares en segunda instancia -como los abuelos- y docentes, entre otros. Sin ir más lejos, en el hospital Humberto Notti, donde funciona el Grupo de Alto Riesgo (GAR) -que atiende a los casos más complicados- a la fecha se encuentran internados ocho pequeños. Además, esta unidad recibe entre cuatro y cinco interconsultas diarias por parte de los pediatras. Ellos son quienes detectan el problema a partir de la consulta. Silvina Mollo, gerente técnica del programa, coincidió con Stagni y Américo Benegas, pediatra y jefe del GAR. La licenciada en Trabajo Social aseguró que “los niños llegan golpeados, con traumatismos de cráneo, fracturas en el cuerpo y lesiones de abuso sexual”.
Las explicaciones para encontrar el por qué de estos episodios son numerosas. Para la socióloga Graciela Cousinet, entre los argentinos subsiste una cultura patriarcal, que de por sí se impone con patrones de conducta violentos que a través de las generaciones se han naturalizado. Pero a esto se suman otros factores. “Las situaciones de estrés ocasionadas por crisis familiares, problemas laborales, inseguridad permanente y angustia hacen que las reacciones agresivas que se viven en la calle se potencien dentro del hogar”, analizó Cousinet. El cóctel aún es más nocivo si alguno de los progenitores consume drogas o alcohol.
En este sentido, Mollo se refirió a la urgencia de dejar de lado la cultura del “no te metas” y denunciar cada sospecha (ver aparte), ya que “todos somos responsables cada vez que un chico sufre”. Juan Reboredo, psiquiatra infantil y director de la Unidad de Internación en Crisis (UIC), explicó que el maltratado no se da sólo una vez, sino que “generalmente son hechos que se repiten desde que el niño nace”. Al contexto se agregan las características psíquicas y la historia personal de los progenitores, que muchas veces repiten el modelo aprendido en la infancia. “Durante mucho tiempo se creyó que los golpes eran una forma de la enseñanza y eso aún no ha desaparecido del todo”, agregó Reboredo. Ensamblados a la tríada: situación- niño -personalidad de los padres aparecen procesos mentales que se desencadenan, la mayoría de las veces, dejando secuelas físicas y psicológicas que se manifiestan en todas las etapas de la vida.
“En general son personas que a pesar de ser adultos tienen muchas inseguridades y baja autoestima que generan un mal manejo de la tensión. Por eso descargan la ira con el más indefenso del hogar”, sentenció el especialista.Cumplir con un tratamiento adecuado es el método de prevención más aconsejable, sobre todo si se trata de trastornos de la personalidad que pueden desencadenar en una tragedia.
Tipos de daños

Físico. Es el uso intencional de la fuerza física mediante la que se castiga al niño.

Psicológico. Insultos, amenazas, desprecios, humillaciones, burlas que causan un deterioro emocional, social e intelectual del niño.

Negligencia. Falta de atención y cuidados básicos que lleven a un deterioro en su desarrollo y afecten su salud.

Abuso Sexual. Cualquier acción que implique a niños en actividades sexuales. El adulto se posiciona desde el poder, la autoridad o sometimiento.

Institucional. Omisión del poder público o privado para hacer valer los derechos del niño.

Teléfonos para denunciar

Capital. Centro de Salud N°1, Barrio San Martín: 4444792, Centro Infanto Juvenil: 4307641 y Centro de Salud N° 300 del barrio La Favorita.

Godoy Cruz. Centro de Salud N°30: 4220001. Centro de Salud barrio La Estanzuela: 4393862. Centro Infanto Juvenil: 4220836.

Guaymallén. Centro de Salud N°16: 4261018. Centro de Salud N°5, Rodeo de La Cruz: 4910322.

Maipú. Hospital Paroissiens: 4972277. Metraux: 4921000.

Las Heras. Delegación Municipal: 4470242. Centro de Salud N°139, barrio Municipal: 4444325.Conin: 4488886. Hospital Gailhac: 4511301.

Lavalle. Hospital Sícoli: 4941065.

Luján de Cuyo. Centro de Salud N°31: 4980709.

San Martín. Hospital Perrupato: 02623- 420161.

Rivadavia. Hospital Saporiti: 02623- 442253.

San Rafael. Hospital Schestakow: 02627- 424291.

Tunuyán. Hospital Scaravelli: 02622- 422324.

Tupungato. Hospital General Las Heras:02622- 488293.

San Carlos. Hospital Tagarelli: 02622-451111 o 451166.

Agresiones: un delito factible de prisión

De acuerdo al análisis del abogado Dante Vega, el maltrato infantil no aparece especificado en el Código Penal Argentino como un delito. Sin embargo, en él sí se hace referencia a las lesiones ocasionadas hacia la persona (de cualquier edad).

En primera instancia es la Justicia de Familia quien decide acerca de la situación y determina, de acuerdo al caso si quita o no la patria potestad a los progenitores. “El maltrato debe estar comprobado por un juez de familia, quien una vez que cuenta con la acreditación de las lesiones emite una compulsa legal a la fiscalía”, explicó Vega.

En cuanto a las condenas, dependen de la gravedad y el tenor de las lesiones, con el agravante de que se trata de un niño indefenso. Por otra parte, Leyes Nacionales (la 26.061, sancionada el año pasado) y locales (6.561) vigentes establecen la obligación de los padres y el Estado para garantizar el cumplimiento de los derechos del niño y el adolescente de acuerdo a la Convención Internacional de los Derechos del Niño, de la cual nuestro país forma parte desde 1990.

En los documentos, también aparece la obligación de la sociedad para denunciar los hechos de abuso y malos tratos.

(Zulema Usach, Los Andes, 27 de mayo de 2007)